martes, 21 de diciembre de 2010

¡FELIZ NAVIDAD!

LA TREGUA DE NAVIDAD
Una historia verídica

Flandes diciembre 1914. Soldados alemanes en un bando e ingleses, franceses y belgas en el otro, se enfrentan en una cruel guerra de trincheras. En agosto de ese año, había estallado la guerra en Europa, “la Guerra Grande” como se la conoció por entonces y recién, decenas de años después recibió el nombre de 1ª Guerra Mundial.

Apenas unos cien metros de distancia separan los bandos enemigos: la “Tierra de Nadie”, sembrada de cadáveres que nadie se atreve a rescatar para darle sepultura por miedo a morir atrapado en la balacera.
En la mañana del 24 de diciembre, antes de la Nochebuena, ocurrió algo sin precedentes en la Tierra de Nadie…

En el frente occidental aparecen unos letreros de cartón rápidamente confeccionados, en los que se lee:

“Feliz Navidad. No disparamos, vosotros tampoco”

Alguien tiene la idea y las tropas alemanas comienzan a decorar sus trincheras con símbolos de la Navidad. Al oscurecer se iluminan unos abetos sobre los alambres de espino y seguidamente, se escucha cantar villancicos - “Noche de Paz” - canciones de paz en la tierra.
Al otro lado, las tropas británicas responden con villancicos en inglés y el intercambio continúa gritando a viva voz salutaciones de Navidad. La artillería permanece silenciosa en la región.
Los más audaces de uno y otro lado, abandonan sus trincheras y pronto los siguen los demás y así, los encuentros entre soldados enemigos tienen lugar en la Tierra de Nadie.
En una ceremonia en la que todos participan, los cadáveres son enterrados;  soldados británicos y alemanes lloran juntos las pérdidas, leen fragmentos de salmos y se ofrecen mutuamente respetos. Al día siguiente, intercambian pequeños regalos: whisky, cigarrillos, chocolates; los hombres muestran fotos de sus familias, beben y comen juntos y conversan como amigos. Hay quienes  se visitan en sus trincheras para  jugar a los naipes y partidas de ajedrez.

La tregua se propagó hacia otras áreas, y hay muchas historias al respecto -  algunas quizá apócrifas - dicen que las fuerzas enemigas, también jugaron fútbol, incluso hay cartas que relatan un resultado de 3 a 2 a favor de Alemania. Alguien con una cámara tomó fotos que fueron publicadas por el diario londinense, The Daily Mirror, el 8 de enero de 1915, en la que se ven soldados británicos y alemanes posando juntos.


Rápidamente se ponen de acuerdo: “fin de la guerra, no more war, à bas la guerre”. Sin embargo, dos días más tarde, por orden de los mandos superiores – quien no dispare será acusado de alta traición y fusilado - todo acaba. Vuelve a empezar la rutina sangrienta de la guerra que durará hasta 1918 y costará la vida a millones de personas.

La tregua en el frente durante la Navidad de 1914 es un acontecimiento histórico que está registrado en los libros de la 1ª Guerra Mundial. Michael Jürgs, la investigó minuciosamente consultando los diarios de los regimientos en los archivos de Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania, entrevistando a los bisnietos de aquellos hombres que celebraron la Navidad en la Tierra de Nadie y tuvieron la suerte de sobrevivir. Esta historia verídica se ha ido transmitiendo, hasta hoy, de generación en generación en sus familias y seguirá contándose a las próximas.

La historia del milagro navideño en la Tierra de Nadie está hecha con la materia de la que proceden las leyendas, porque se trata de una nostalgia eterna (y nunca cumplida) del hombre que busca la paz en vez de la guerra, que lucha por una vida sencilla y digna en lugar de una muerte heroica.

Fuente: Michael Jürgs: "Una pequeña paz en la Gran Guerra".



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